Esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH, sigla en inglés)

Resumen

¿Qué es la MASH?

La esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica, comúnmente conocida como “MASH” (sigla en inglés), anteriormente se denominaba “esteatohepatitis no alcohólica” o “NASH” (sigla en inglés), pero ambos términos se refieren a la misma afección. El hígado es un órgano importante que ayuda a descomponer los alimentos, almacenar energía, filtrar desechos y eliminar toxinas del organismo. Cuando la grasa se deposita en el hígado, se produce una afección que se denomina “esteatosis”.1 El hígado sano contiene un poco de grasa. No obstante, si el hígado tiene más del 5 % de grasa, la persona tiene alguna forma de enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD, sigla en inglés), que anteriormente se conocía como “enfermedad del hígado graso no alcohólico” (NAFLD, sigla en inglés).1, 2


La MASLD es una afección en la que la grasa se acumula en el hígado; y tiende a desarrollarse en personas con sobrepeso, diabetes y niveles altos de colesterol y triglicéridos. La MASLD es más frecuente en las mujeres y a menudo no presenta síntomas. La MASH es una forma progresiva de la MASLD en la que hay inflamación del hígado, además de la acumulación de exceso de grasa. Esta inflamación puede provocar la cicatrización patológica del hígado, lo que también se conoce como “fibrosis”. Si el hígado sufre cicatrización patológica durante años, este estado puede avanzar y producir cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer de hígado. La cirrosis se produce como consecuencia de un daño hepático en el cual la cicatrización ha comenzado a interferir en la capacidad del hígado para funcionar. La MASH es una de las principales causas de cirrosis y trasplante de hígado en los Estados Unidos.1


Entre los factores de riesgo para tener MASH, se incluyen los siguientes:3

  • Tener sobrepeso u obesidad.
  • Tener diabetes de tipo 2 o resistencia a la insulina.
  • Tener niveles elevados de grasa en la sangre:
    • Triglicéridos elevados
    • colesterol alto;
    • Colesterol HDL bajo o colesterol LDL alto
  • Tener síndrome metabólico, una combinación de afecciones que consiste en tener 3 de los siguientes síntomas:
    • Tamaño grande de cintura
    • presión arterial alta;
    • Nivel de azúcar en sangre elevado
    • Triglicéridos elevados
    • Niveles bajos de colesterol bueno (HDL) en sangre


Se desconoce por qué algunas personas con MASLD solo tienen hígado graso y otras tienen MASH, pero las investigaciones sugieren que la genética puede ser un factor importante.2


Además de los factores de riesgo enumerados anteriormente, la MASH también tiene más probabilidades de presentarse en personas mayores, hispanas o asiáticas, mujeres posmenopáusicas o personas que padecen apnea obstructiva del sueño. Algunos factores menos frecuentes son la pérdida rápida y excesiva de peso, infecciones como la hepatitis C, la exposición a determinadas toxinas, el síndrome de ovario poliquístico y la toma de ciertos medicamentos, como glucocorticoides, estrógenos sintéticos, amiodarona, metotrexato y tamoxifeno.3

¿Cuál es la frecuencia de la MASH?

La MASLD es la enfermedad hepática crónica más frecuente. Aproximadamente el 25 % de los adultos en los Estados Unidos tienen MASLD, pero menos del 5 % de las personas saben que tiene la enfermedad.1, 4

La mayoría de las personas con MASLD tienen solo enfermedad hepática sin la inflamación que caracteriza a la MASH. Se estima que solo alrededor de un 5 % de los adultos en los Estados Unidos tienen MASH.1

Sin embargo, aproximadamente el 20 % de las personas que ya tienen MASLD tendrán MASH en el transcurso del tiempo. De las personas que terminan teniendo MASH, hasta un 25 % con el tiempo puede padecer cirrosis del hígado.1

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